The Leftovers. Una narrativa adictiva y una banda sonora de lujo

¡Atención! este artículo contiene Spoilers

The Leftovers: Narración con especulación adictiva

La serie funciona a base de una narrativa impecable. La información nos llega dosificada en cada capítulo y nos abre un mundo mágico, del que parece que el espectador escapa cada vez más (y que nos lo den ya masticado), que es el de dejar volar la imaginación, y construir nuestras propias teorías y especulaciones con la serie. Podríamos hacer un apartado sobre la “explicación del final” (quizás hasta lo haga) pero, la marcha repentina, la trama gorda y principal de The Leftovers, no tiene explicación racional y cerrada. La explicación a este suceso queda a la interpretación de cada espectador. Podemos construir nuestras teorías e hipótesis, podemos darle el sentido que queramos.

Otro ejemplo son los Remantes Culpables, la secta. Iremos conociéndolos muy poco a poco, a cuentagotas, hasta casi llegar a empatizar con ellos y ¿porque no? Echarnos a fumar como obsesos y callarnos para siempre.

Además de irnos desvelando datos nuevos que nos ayudan a construir cada una de las tramas en cada episodio, la estructura narrativa se presenta, además, mayormente, desde la perspectiva de cada personaje continuando la narración. Con esto se consigue que profundicemos más en la personalidad de cada uno de los personajes, como por ejemplo en el capítulo 3 de la primera temporada, que está centrado en Matt Jamison, el reverendo.

The Leftlovers – Hbo – Warnermedia LLC
The Leftovers – Hbo – Warnermedia LLC

En este episodio nos cuentan la infancia de Matt, o como recibe una paliza por intentar separar a los desaparecidos en la marcha repentina entre buenos y malos, sacando trapos sucios de algunos. También nos introducen a su mujer, quien ha tenido un accidente el día de las desapariciones misteriosas y se ha quedado enferma como consecuencia de ello. Y, otro detalle muy importante, que hasta ese episodio desconocíamos, que es la relación familiar entre él y Nora Durst quien también tiene su propio episodio en la primera temporada, el capítulo 6.  

Banda sonora de lujo para The Leftovers creada por Max Richter

Las primeras escenas, llevan consigo uno de los temas principales de la serie, melodía que cada vez que suene nos traerá momentos de inquietud y de catarsis en la historia, y que será junto al resto de la banda sonora, uno de los principales recursos dramáticos en The Leftovers.

Max Richter, pianista y compositor británico, es el creador de temas como On the Nature of Daylight que aparece en películas como Shutter Island de Scorsesse o La Llegada de Denis Villeneuve, entre otras, y es el compositor del impresionante tema de la cabecera de la serie en su primera temporada; de canciones como The Departure, el tema principal de la serie y que aparece en distintas versiones en las tres temporadas,  o De Profundis, creadas para asociarse con personajes, momentos y sentimientos; música instrumental y contemporánea a base de piano, cuerdas y algo de electrónica.

Cada personaje tiene asociadas ciertas melodías, por ejemplo, el protagonista, Kevin Garvey (Justin Theroux). Un tema tierno a piano, para los momentos más emotivos y sensibles, y otro misterioso y mucho más oscuro, orquestal y electrónico, que reflejan la frustración y confusión del personaje.

Como en cualquier obra audiovisual, la música sirve para aumentar la potencia emocional de una escena, pero en The Leftovers además se recurre a ella en un sentido irónico descolocándonos con el contraste entre la música y los actos (capítulo 2 de la tercera temporada, escena en la que Nora y Erika saltan en una cama elástica tras romper a llorar y desahogarse la una con la otra… a ritmo de hip hop). La repetición de las melodías, asociadas a personajes y sensaciones, emocionan y cambian la forma de percibir la escena, y hablaremos sobre este recurso a lo largo del artículo con más ejemplos.  

Secuencias de apertura bucólicas

Las cabeceras de The Leftovers van cambiando cada temporada. La primera, impresionante tanto musical como visualmente, con una canción compuesta por Richter. En este opening, con claras connotaciones religiosas que hacen referencia a la ascensión y partida de los desaparecidos (obra del ilustrador Jon Foster), la canción, que mezcla una melodía bastante oscura y triste con las imágenes, a modo de frescos religiosos en los que se da mayor muestra aún del dolor y la aflicción que se nos viene encima con la serie.

The Leftlovers – Hbo – Warnermedia LLC
The Leftovers – Hbo – Warnermedia LLC

La segunda cambió totalmente con la balada country Let the mystery be de Iris DeMent. Es una canción mucho más alegre que funciona acompañada de fotografías de gente en momentos felices en los que alguien sale diluido, dejando el hueco para la persona que ha partido. Contraste claro, recurrente en la serie, entre la oscuridad de la narración y la canción casi festiva.

Y en la tercera cada capítulo tiene un tema para los títulos de crédito y visualmente continúan con la misma cabecera de la segunda temporada. Desde una versión del Personal Jesus a 1-800 Suicide de Gravediggaz entre otros.

Ooh, stop. Where is my mind

La artífice del resto de la banda sonora de la serie junto con Max Richter es Liza Richardson, supervisora musical de The Leftovers y de muchas otras como Territorio Lovecraft, Narcos, Friday Night Lights o The Affair. Richardson ha sido la responsable de la selección de alrededor de 300 canciones y negociación de derechos de las mismas en la serie. Temazos como Retrograde de James Blake en el primer episodio durante el desfile conmemorativo por los que han sido arrebatados, con banda de música, policía cual desfile militar y gente con pancartas y camisetas de sus familiares desaparecidos mientras nos enseñan al mismo tiempo a los Remanentes Culpables en su totalidad. 

Otro tema que me viene a la mente, en un capítulo al que hago referencia en la narración de The Leftovers, es Take me to Church de Hozier, el cual es usado en los títulos de crédito finales del capítulo 3 de la primera temporada, dedicado al reverendo Matt Jamison, y que es especialmente significativa como cierre debido a su letra y al motivo del episodio en general.

Y siguiendo con el cura, el capítulo 5 de la segunda temporada nos muestra a Matt cuidando de su esposa enferma, día tras día, enseñándonos imágenes muy duras, que nos sacarían la lágrima, pero, retomando es contraste que actúa como personaje irónico durante toda la serie, tenemos este capítulo especialmente duro marcado por una canción de country pop que cambia por completo la atmósfera cruda en la que vive el reverendo dedicado a su mujer. El tema en cuestión es Let Your Love Flow de The Bellamy Brothers.

I’m Not The One de los Black Keys nos introduce el capítulo 4 de la primera temporada de The Leftovers como si de un programa de “Así se hace” del Discovery Max se tratase, en le que vemos la producción de una fábrica de muñecos, de los cuales, uno se convertirá en niño Jesús y protagonista del episodio.

En el capítulo 6 de la primera temporada, al que también hacemos referencia cuando hablamos de la narrativa de la serie un poco más abajo, dedicado íntegramente a Nora Durst, podemos escuchar Angel Of Death de Slayer cuando esta le pide a la prostituta que le dispare. Mención especial a este episodio, en el que también se incluye un clásico como Don’t Dream It’s Over de Crowded House, y del cual se podría hacer íntegramente un buen post analizando cada aspecto de la serie y de Nora, personaje clave.

En el tenemos algunas de las reflexiones más hondas de la primera temporada de la serie entre Santo Wayne y Nora (alguna de ellas las hemos mencionado en el primer artículo sobre The Leftovers), momentos de esta mujer y de su trabajo que nos ponen la piel de gallina o un cierre de episodio con Pass Them By de Agnes Obel, que te dejan el cuerpo para el arrastre psicológico. Encontramos también otras participaciones de esta gran voz en otros momentos de la serie.

The Leftovers – Hbo – Warnermedia LLC
The Leftovers – Hbo – Warnermedia LLC

Pero, sin duda, la canción que ya de por sí, remueve conciencias, corazones, estómagos y nos pone la vida patas arriba, sea donde sea que la escuchemos, versionada por quien sea que la versione, sea cual sea a la obra audiovisual a la que se preste como banda sonora (porque la hemos escuchado en El Club de la Lucha, Los 4400, Mr. Robot, Californication… e innumerables más) es Where is my mind, de los Pixies.

En The Leftovers, si no fuera poco escuchar la versión original que siempre será una de las mejores, nos encontramos con que esta canción se utiliza como recurso sonoro habitual, quitando un poco de protagonismo a Max Richter, con una versión a piano interpretada por Maxence Cyrin y que yo al menos, me atrevo a decir que está al mismo nivel de la original.

Hay muchísimas mas canciones que enumerar en The Leftovers, pero terminar este artículo escuchando esta versión a piano y al mismo tiempo recordando ciertas escenas, es un cierre perfecto. Si no estás preparado para dramas, que te duela un poco el corazón y disfrutar con ello, mejor busca otra. Imposible no deshidratarme en lloros ahora mismo.

Rick Rubin

Es un personaje, un ídolo, una de las personalidades más influyentes de los últimos 20 años, y es un desconocido para la gran mayoría… Rick Rubin puede ser un nombre que le suene a fans de Beastie BoysRed Hot Chili Peppers o Johnny Cash, pero solo unos pocos se han preguntado alguna vez, «¿ese quien es?» 

RICK RUBIN

En mi caso, descubrí a Rick Rubin allá por el 2001, cuando llegó a mis manos una biografía de los Red Hot Chili Peppers, de los que soy y era fan absoluta. En ella hablaban de un tal Rick Rubin que había producido en 1991 «Blood, Sugar, Sex, Magik«, en la famosa mansión Houdini (la casa estudio de Rubin en Hollywood Hills) y de como este había cambiado el rumbo de la banda. Rubin guió al grupo a cambiar su sonido, fusión de metal, rap y funk, a añadir un giro melódico y a liberar su música del exceso de reverb y de efectos. Rubin se encontró con «Under the bridge«, un poema de Anthony Kiedis sobre las consecuencias de su adicción a las drogas y animó al grupo a ponerle música. Fue una de las canciones descartadas para el disco por el grupo y terminó convirtiéndose en uno de los éxitos más importantes de la banda y en el corazón del álbum. Ha producido todos los discos de Red Hot Chili Peppers desde «Blood, Sugar, Sex, Magik». 

Su papel en el rap actual, es indiscutible, y a mi parecer es casi imposible conociendo su trayectoria, no preguntarse, «¿como habría evolucionado este estilo si Rubin no se hubiese entrometido?» Rick Rubin es historia musical en estado puro, aún sin saber nada de música como él mismo dice… de ahí que, una vez más, no por ser el más virtuoso o el más erudito, eres mejor. La creatividad, la intuición, la percepción, y ante todo, la energía y el dinamismo, son más valiosas, en ocasiones, que cualquier experiencia o formación. 

Rick Rubin y Red Hot Chili Peppers

Rick Rubin comenzó su viaje musical en 1982 cuando fundó Def Jam para grabar a su banda, HOSE. Rápidamente se había asociado con Russell Simmons y estaban produciendo “It’s Yours” de T La Rock y Jazzy Jay. Rubin seleccionó los elementos claves de su sonido, la voz y por aquel entonces, la innovadora caja de ritmos Roland TR-808. Fabricaba un ritmo valiéndose de agrupar patrones de un mismo sonido modulados en distintas frecuencias. Consiguió espacio para las voces y los scratches y llevó esta técnica a convertirse en uno de los recursos más utilizados en el hip hop.

Con LL Cool J, el rumbo se centró en crear canciones más cortas, próximas a la idea del pop y la estructura de puente estribillo. Esto llevó a «Radio» a ser uno de los primeros grandes éxitos del hip hop. 

LL Cool J, Rick Rubin and Columbia Records execs. New York, April 1986.

Con Beastie Boys y «Licensed to Ill» llegó la gran revolución. Con sólo 23 años llevó el disco a éxito de ventas y número 1. La fusión del hip hop con otros estilos cambió por completo la representación y la concepción del hip hop.

  rick rubin and Ad Rock - beastie boys

La versión de Run-DMC de la canción «Walk This Way» de Aerosmith con Steven Tayler y Joe Perry colaborando en la misma, junto a su videoclip, fue uno de los mayores éxitos del grupo y consolidó el hip hop en el panorama musical americano. 

Run DMC with Rick Rubin and Russell Simmons at The Ritz in New York City on January 28, 1988.
Run DMC with Rick Rubin and Russell Simmons at The Ritz in New York City on January 28, 1988.

En 1988 tras la producción de “It Takes A Nation Of Millions To Hold Us Back” de Public Enemy, Rubin y Russel Simmons se separaron. Rubin se trasladó a Los Ángeles y creó Def American, centrándose en el rock con grupos como Slayer o Danzing.

Reign In Blood” de Slayer es uno de los discos de thrash metal más destacado del género. En este caso, el elemento clave de Rubin fue evitar el uso de reverb, unido a sus principios de no permitir que las grandes corporaciones obstaculizaran el proceso creativo y a su ausencia de prejuicios ante temas supuestamente ofensivos. CBS rechazó comercializar el disco y Rubin cambió de sello sin que el grupo supiese nada al respecto. 

A comienzos de los 90 Rubin ya era una eminencia, pero su mayor éxito llegó cuando en 1993 propuso a Johnny Cash fichar por su renovado sello American Recordings.

rick rubin and johnny cash

Johnny Cash relanzó su carrera de nuevo junto a Rick Rubin, entusiasmando a sus antiguos fans y convirtiéndose en un icono para el público más joven. Grabaron una caja recopilatorio y cinco discos, basados en versiones de éxitos del propio Johnny Cash, y de otros temas como «One» de U2, «Personal Jesus» de Depeche Mode, «Hurt» de Nine Inch Nails o «Mercy Seat» de Nick Cave, siendo todos éxitos comerciales. El éxito de estos álbumes se debió en parte a que Rubin buscaba un estilo más minimalista en las canciones. Cash grabó el álbum acompañado solo de su guitarra.

 johnny cash american recordingsJOHNNY CASH RICK RUBIN STUDIO

Johnny Cash, Tom Petty and Rick Rubin [1996]
Johnny Cash, Tom Petty and Rick Rubin [1996]

Tras el éxito con Johnny Cash, con quien trabajó hasta su muerte en 2003, Rubin se consolidó como la celebridad que resucita y reanima clásicos olvidados, o como el conductor que orienta bandas turbadas y perdidas en su personalidad. Presta atención y juega lo máximo posible con la grabación en crudo, reticente a los adornos, trucos y recursos, lo que potencia la identidad de cada artista.

rick rubin

En 2007 Columbia lo fichó como co-director para que guiara a la empresa. Consiguió uno de los éxitos más importantes de la compañía en unos años, «21» de Adele. Con Columbia en sus manos y acorde con preocupaciones medioambientales, logró que Columbia fuese primer sello en dejar de utilizar plástico en las carcasas de los Cds. Abandonó el sello en 2012 y compró los míticos estudios Shangri-La Studios en Malibú, donde vivió Bob Dylan, Martin Scorsese ródo su documental «The Last Waltz» o Adele había grabado «21».

Venerado por muchos y detestado por casi otros tantos (bandas que rechazó producir, entre otros) es el productor más importante de los últimos 20 años y una de las personas más influyentes del mundo según la revista Time. Sea como sea, su estilo de vida idílico, apasionado y vocacional, es un bonito sueño en el que muchos querríamos participar.

Eminem-i-Rick-Rubin-rabotayut-nad-albomom-MMLP2 Rick Rubin